Preocupante... preocupante que en pleno siglo XXI, cuando la gente nacida en la segunda mitad del siglo pasado creíamos que las nuevas generaciones ya traian nuevos aires de tolerancia y visión, una se entere que quienes dirigen la Federación de Estudiantes de su alma matter, y en su mayoría mujeres, piensen que la mujer es un hermoso defecto de la naturaleza, que vale porque puede ser madre y que debe vestir en rosa para autofestejarse... a ver... defecto, madre y rosa..
No me gusta el color rosa, bueno a veces, en algunos objetos se ve muy bien, como en mi pinki mac, por ejemplo. Me gusta el color anaranjado, los ocres, y el amarillo del sol. Nunca me han gustado las minifaldas, me hacen sentir vulnerable, expuesta e incómoda. No visto a mi perrito con tutús y no creo que todos los hombres que bailan ballet sean gays.
Definí que quería ser madre una vez que ya casada me sentí preparada para ello, no antes, y no cocino nada, no bordo, no tejo, no hago manualidades. Me gusta la musica melosa de Wilson Philips, algo de rock de los ochentas, más bien toda la musica de los ochentas, las cumbias, la salsa, Pesado, Intocable, el jazz, Aerosmith, Ten thousand maniacs y el mariachi.
Adoro la moda y amo los ranchos norestences, la carne asada y el sushi, Guanajuato y Praga, mi pasión es bailar y mi hobie leer y escribir. Siempre soñé con ser un superhéroe que pateara traseros como el hombre araña, y en las reuniones con mis tíos más machistas no puedo quedarme callada. Abogada del diablo y catequista, admiradora perdida de los dinosaurios y de las novelas de Jane Austen y lectora precoz de la revista Mad... en fin.
Una vez analizada mi personalidad, y estando conciente de que la palabra "normal" la mayoría de las veces se sobre-estima, ¿como podría yo encasillar lo que es una mujer???
Si no es sólo madre, o sólo bella, o sólo humanidades, o sólo perversión sexual, o sólo espiritualidad, o sólo silencio abnegado, o sólo plática interminable. No es sólo rosa, ni sólo hormonas en sus días, ni sólo facilidad para el diseño, ni sólo buena vendedora. Mujer no es sólo lo que un hombre no es, no es sólo complemento perfecto, o sólo armonía y despilfarro... no es solamente contradicción y juicio, honestidad y manga ancha...
Es vida, cuerpo y alma y es una identidad intensa o superflua, pero es.
Y por más que sea, lo que sé es que no puede etiquetarse en rosa o en seda, ni en beso o en belleza, ni en maternidad o fantasía, porque aun con la ausencia de todo ello, y con la suma de otras cosas, el camino a conocerse en las mujeres no termina. Se define paso a paso, se decide con la vida.
A mi ni me gusta tanto el rosa, y sin embargo, es lo que menos importa.
Imágenes del libro Princesas Olvidadas o Desconocidas de P. Lechermeier y R. Dautremer.